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La Conferencia del Decano L. F. Marsáns

Por Guillermo Cabrera Leiva

Pocas veces se ha expuesto con tanta claridad el caso de Cuba ante la prensa internacional, como durante la visita que hiciera a la hermana república de Colombia Luis Felipe Marsáns, el distinguido redactor de DIARIO LAS AMERICAS, y decano del Colegio de Periodistas de Cuba en el exilio.

Fue  con ocasión de celebrarse en la Universidad Autónoma del Caribe, con sede en Barranquilla, un seminario internacional de periodismo al que asistieron directores de periódicos, profesores universitarios, miembros de entidades culturales y periodistas de distintas nacionalidades.

El seminario iba a discutir el tema que, bajo el título de “Imagen de los países en la noticia”,  daba pie para exponer la trágica situación de un pueblo amordazado y prisionero, en una isla convertida en hacienda personal de un gran cacique.

Y para representar la voz de los desterrados cubanos habló en esa ocasión un digno representante del periodismo libre, cuyas palabras bien merecen difundirse para conocimiento de un sector bastante desinformado de la realidad cubana.

Luis Felipe Marsáns, quien nos tiene acostumbrados a sus excelentes crónicas sobre arte y cultura en las páginas de este DIARIO, ha sabido en esta ocasión enfocar con igual acierto y conocimiento de causa, el problema cubano.

Hemos leído con detenimiento su exposición en Barranquilla, y hemos admirado no sólo su clara visión del cuadro que ofrece la nación cubana bajo la tiranía castrista, sino el análisis de los factores que se mueven, internacionalmente, y que parecen confabulados para brindar apoyo al régimen opresor de los cubanos.

Marsáns analiza en sus palabras, con detenido examen, la serie de hechos criminales realizados por el castrismo, algunos de los cuales justificarían un juicio internacional por genocidio, y que sin embargo han pasado sin castigo alguno y apenas sin mencionarse en la prensa mundial.

Luego de trazar brevemente la historia del extraordinario progreso de la prensa cubana durante la república, especialmente en el decenio de los años cincuenta, y de describir el lamentable estado de la actual prensa cubana, reducido a un pequeño diario gubernamental, destacó el deber del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio, que es el de seguir "martillando sobre el tema, ante la necesidad de que nuestros colegas libres de este continente comprendan la situación que prevalece en la Isla y se hagan eco de ella, porque en esa gestión está en juego la posible liberación de Cuba y su regreso a la familia de naciones democráticas".

En los días que corren se ha convertido en un riesgo el defender la causa de la libertad de Cuba en foros extranjeros. La red de agentes castristas en las capitales de Europa y América Latina ha sabido organizar grupos de choque para interrumpir y si fuere posible callar a quienes hacen oír la voz de la verdad sobre Cuba. 

De ahí que tenga un valor adicional la conferencia de Luis Felipe Marsáns  ante el foro de periodistas reunidos en Colombia, y es su valentía  en hacer un llamado a la conciencia internacional y un oportuno recordatorio del deber en que está la prensa, como vanguardia de la verdad y defensora de los derechos humanos en todo el mundo, en promover la libertad de un pueblo sojuzgado y maltrecho bajo una tiranía de cuarenta años.

(Trabajo publicado en el periódico en español de Miami, Florida, “DIARIO LAS AMERICAS”, en 1998,  y firmado por el respetable y culto periodista Guillermo Cabrera Leiva). 

conferencistas  iberoamericanos opinan sobre la situación del periodismo y la ética profesional

Durante un exitoso seminario en la Universidad Autónoma del Caribe, de  Barranquilla, copatrocinado por la Fundación Konrad Adenauer y la OAPI 

 Barranquilla, COLOMBIA.-- El Seminario Internacional de Periodismo de la Organización de Asociaciones de Periodistas Iberoamericanos (OAPI) reunió en la Universidad Autónoma del Caribe, de Barraquilla, Colombia, a importantes figuras de esta profesión, en una jornada que duró tres días consecutivos, bajo los auspicios de la Fundación Konrad Adenauer. Acudieron también a escuchar las diferentes conferencias y la discusión de diferentes temas por parte de paneles integrados por directores, decanos y estudiosos, unos 1200 alumnos de periodismo y comunicación, que colmaron diariamente el teatro del centro docente, donde tuvo lugar el encuentro.

El "Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio"  estuvo representado por su  Decano, Luis Felipe Marsáns, quien dictó una conferencia que fue calificada de brillante, sobre la realidad cubana, titulada "Cuba en la prensa internacional" –así  como habló del periodismo del futuro y la ética profesional--,  seguida de una sesión de preguntas y respuestas sobre diversos temas.

También entregó el Decano Marsáns sendos diplomas y medallas de "Premio Internacional de Periodismo" al Rector de la Universidad del Caribe, Dr. Mario Ceballos Araújo; al Dr. Frank Priess, Director de Medios de Comunicación y Democracia en Latinoamérica de la Fundación Konrad Adenauer; y al Dr. Antonio Cacua Prada, Presidente Mundial de la OAPI, "por su labor en beneficio de la libertad de expresión, el progreso de los pueblos y el desarrollo de la cultura y la Democracia en todo el Continente".

La altura del contenido con temas puntuales, la calidad de los expositores (conferencistas) --todos de excelsas virtudes humanísticas y profesionales-- ha coincidido con un público devoto y fiel", dijo el Dr. Marco de Castro, Decano de la Facultad de Comunicación y Periodismo de la Universidad Autónoma del Caribe, al hacer el resumen de las actividades, cuando evocó  la intervención de Alfredo De La Espirella, en su misión de darle la bienvenida a los asistentes, "con una prosa elegante",  a nombre del Rector, que no asistió por  estar enfermo.

Recordó la "afortunada interpretación de la Biblia" por aparte de Hubert Seegers --Representante para Colombia de la Fundación Konrad Adenauer--"; y la palabra sabia del Dr. Antonio Cacua Prada, Presidente Mundial de la OAPI, sobre la responsabilidad de la prensa.

El "cuadro geopolítico del tercer milenio" fue traído a colación, en una visión retrospectiva, por el Dr. Hector Charris --erudito orador  y hombre de sobrada experiencia pública, por haber sido en el pasado embajador y parlamentario--, además de periodista de  profesión,  que aún ejerce  con dedicación en el diario "El Tiempo", de Bogotá, quien habló acerca del fenómeno de la opinión pública y la  influencia social de los medios de comunicación modernos, llegando hasta la cibernética.

Por otra parte, la exposición ofrecida sobre "Los conflictos armados  y su trato en la prensa", por el Dr. Frank Priess, Director de Medios de Comunicación y Democracia Latinoamericana de la Fundación Konrad Adenauer, fue uno de los documentos más inteligentes y fidedignos, de cómo a veces los periódicos ofrecen  una idea errónea de los pueblos, por la forma en que se redactan las informaciones.

La celebración del "Día del Idioma", en la sesión de la mañana del jueves 23, tuvo características tan significativas como didácticas, en la medida que se mencionaron los usos indebidos de vocablos que no se ajustan a la realidad del mensaje; y se ofreció una conferencia de carácter clasicista sobre El Quijote de la Mancha, por parte del Dr. Elías Muvdi, ilustre miembro de la Academia Colombiana de la Lengua.

Participaron aquí también la Dra. Meira del Mar, poetisa, y también miembro de la Academia;  el Rector de la Universidad del Meta, en Villavicencio, Dr. Rafael Mejía García --quien ahondó en el tema del idioma con una implícita jocosidad, que le dio un movimiento ameno a la sesión--; el profesor de gramática Luis Felipe Palencia Carat y el filólogo Homero Mercado, investigador de la forma de hablar del pueblo, como fuente de nuevos vocablos.

Otros conferencistas y panelistas fueron desfilando en la medida que el Seminario vencía su programa de actividades, con las apariciones de Eleazar Díaz Rangel, de Venezuela, quien habló sobre sus investigaciones sobre el periodismo; Jorge Emilio Sierra Montoya, Director de "La República", quien corroboró la explicación de Marsáns --en el sentido de que la noticia hay que ofrecerla tal como es,  objetivamente y sin censuras--, durante su elocuente exposición sobre "El manejo de la imagen de los países en la comunicación y en la publicidad"; y la comparecencia de Héctor Troyano, quien leyó un interesante documento enviado al efecto por el publicista José Bonilla, quien se excusó por no haber asistido.

En su recopilación del seminario, que leyó el Dr. Castro al cierre del evento, sobresalían también las intervenciones del Decano del C.N. P., Luis Felipe Marsáns, "quien estableció un puente de simpatía con la audiencia"; y las que correspondieron al día final de sesiones,  cuando Jorge Mario Eastman --ex ministro, ex embajador y ex parlamentario-- ofreció sus puntos de vista sobre la necesidad de la paz y el ajuste mundial; el  mensaje del Eduardo Durán --uno de los directores de "Vanguardia Liberal"--, quien  tocó sabiamente el tema de la ética periodística, en una sesión de panel en la que colaboraron también Edgar Tatis, de "El Informador", de Santa Marta; Cicerón Florez, de "La opinión de Calcuta", Emilio Sinclair, de "Estrella de Panamá"; y el Profesor Alberto Hinestroza, del "Magazín Turístico de Santa Marta"; así como la Licenciada Claudia Bermúdez, Jefa de Redacción del diario "El Nuevo Siglo", de Bogotá; y del mismo Héctor Troyanos, bajo la moderación de Eduardo Durán.

Una intervención muy acertada también del día del cierre estuvo a cargo del Dr. Antonio Martínez, Director de la Agencia EFE, de España, quien, junto a José Salgar, Ex director de "El Espectador", ofrecieron una visión internacional y nacional del conflicto armado, desde el punto de vista periodístico.

Tocó, finalmente, al Dr. Antonio Cacua Prada, Presidente Mundial de la OAPI el discurso formal de clausura, en el que subrayó, no sólo  la trascendencia que había tenido el Seminario, sino que reconoció y agradeció por nombres las gestiones de las distintas personas y entidades participantes --especialmente a la Dra.   Aida Zarta de Malvar-- por su trabajo organizativo de muchos meses.

Aparte del programa de actividades docentes propias del Seminario, la Universidad Autónoma del Caribe, en  Barranquilla, ofreció actos artísticos de un colorido folklórico emocionante y buena coordinación coreográfica, tanto como varias actividades sociales, sobresaliendo la fiesta estupenda para cerrar con broche de oro uno de los acontecimientos más lustrosos de su historia, que la prensa local revisó en sus páginas culturales.

Por otra parte, el Decano Marsáns subrayó, en otra parte de su intervención, que “la Juna de Gobierno del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio" agradece a los organizadores del Seminario  Internacional Imagen de los Países en la Noticia": la mala prensa", como se le dio en llamar, el hecho de habernos incluido en su agenda, especialmente a su Presidente Mundial, Dr. Antonio Cacua Prada,  --quien por su lado, en un solemne discurso  de clausura marcó la trascendencia que había tenido el Seminario--, y reconoció al  Director de Programa y Medio de Comunicación y Democracia de la "Fundación Konrad Adenauer", Dr. Frank Priess --que copatrocinó la jornada--;   y al Rector de la Universidad Autónoma del Caribe, Dr. Mario  Ceballos Araújo, y a su distinguida esposa, señora Silvia B. Guette de Ceballos.

Asimismo, se agradeció las atenciones recibidas de la Dra. Aida Zarta de Malvar; del Catedrático de Derecho, Dr. Fernando González de Sola;  la Vicedecana  de Comunicación y Periodismo, Belinda García; a la señora Olga Lucía Núñez,  Secretaria General del centro docente; además de  la coordinadora  Mónica Bing y de otras personas que tuvieron que ver con tan importante evento.

(MARZO, 1997).

 LUIS FELIPE MARSANS, DECANO DEL C.N.P (1997 AL 2007)  

Logros de un gran periodista:  Luis Felipe Marsáns, diarista y  Decano del "CNP"

  Por Osvaldo Valdés Fernández 

  Cuando uno va a  escribir sobre la trayectoria profesional de un amigo, es muy difícil ser totalmente imparcial. La pasión por quien ha sido un amigo de toda la vida, dentro y fuera del periodismo –en las buenas y en las malas--, destruye en parte la posibilidad de ser totalmente objetivo, por tratarse de una persona a quien queremos y respetamos, más allá de la imparcialidad.

 Pero en el caso de Luis Felipe Marsáns voy a hacer justo y relatar su vida, dedicada al periodismo, con total ajuste a su fecunda trayectoria en esta profesión –tan injusta a veces— que él lleva en la sangre con profundo amor y dedicación. Vayan, pues algunas palabras y muchos hechos palpables sobre la vida de este gran periodista y amigo.

  Viene al caso mi encuentro con un viejo amigo en una cafetería, a quien no veía desde hace cerca de 50 años –cuando la barbarie se adueñó de nuestra Cuba y él se fue a vivir a España--; y mientras que almorzábamos, se produce una charla que luego se extiende por horas sobre la Escuela de Periodismo Manuel Márquez Sterling, y nuestros compañeros de estudios allí.

 Hablamos de profesores y de compañeros de aquella época que abarcó dos décadas, hasta los años cincuenta; y evocamos la memoria de los que se han ido ya, sustraídos por la muerte, que es inexorable; y de los que aún, como nosotros, quedamos en la vigencia profesional, aunque medio retirados.

 Cuando, la  convesación se adentró en el Colegio de Periodistas, su vigencia en Cuba y el gran auge de sus actividades en el exilio, evocamos los días felices de la vieja casona de la Avenida de los Presidentes llegando a Línea.

 Y cuando el tema, lleno de nostalgia, nos lleva a la trayectoria del Colegio en el Exilio –que cumple  45 años de fundado--, no pudieron escapar a nuestra memoria los nombres de los profesores, periodistas y decanos de allá y de aquí, particularmente el de Luis Felipe Marsáns, quién dejó de serlo hace unos meses en Miami, después de diez años en el cargo, para cederlo, en junio pasado, a quien fue electo en unas elecciones en las que él no quiso postularse más.

 De Marsáns, precisamente, me habló mi amigo, el residente en España, con virtual interés, debido a que “su labor --dijo--se ha comentado en España";  y no encontré palabras suficientes para describir su inmensa trayectoria en el cargo, no ya por ocupar el cargo de Decano dignamente durante una década, sino porque gracias a él, los periodistas del exilio tenemos un panteón que se construyó gracias a su iniciativa; así como que Marsáns, ha representado la causa de los cubanos exiliados, a través de conferencias internacionales y la celebración de un gran acto cada año, donde él revisaba todas las alternativas de la profesión en el exilio y fuera, condenando al comunismo y al régimen de Fidel Castro a través de editoriales y otros escritos.

  Mi amigo de España, quien no pudo evitar la emoción por haber sido compañero de Marsáns en la Escuela Manuel Márquez Sterling, de donde los dos son graduados, me dijo que su única pena era no haber podido  compartir sus años de Decano, por haber estado viviendo en España todo ese tiempo.

 “Marsáns –enfatizó él—ha tenido una gran trayectoria desde los tiempos de las Revistas "Indice" y "Critica",  de La Habana, donde fue subdirector y Jefe de Información respectivamente; pero muy en especial cuando fue redactor de los noticieros de C.M.Q. Radio y Televisión, así como de Radio Reloj”, precisó.

 Pero yo le agregué que, aparte de su labor como Decano del Colegio, y de los más de 30 años en que ocupó diversos cargos de la Junta de Gobierno del CNP, Marsáns se destacó mucho en  la RHC de Miami; en el desaparecido periódico "Miami Extra", en la Revista "Orígenes", y posteriormente, en el "Diario las Américas", donde trabajó hasta retirarse, después de 30 años de trabajo profesional, cubriendo las áreas de los reportajes especiales –como fueron los del Exodo del Mariel, las entrevistas a celebridades de la política nacional, internacional y local; los grandes artistas de todo el mundo, y la critica y difusión de  los conciertos de música clásica, en su leída columna “Arte, Música y Cultura” --que aún sigue editándose en el campo cibernético--, por lo que obtuvo un Diploma de Honor del Departamento de Música y Cultura de la O.E.A.

 Por todo ello, mi amigo y yo coincidimos en la gran calidad humana y profesional de Luis Felipe Marsáns, un amigo fiel y un profesional de primer órden, que hoy, jubilado del Diario Las Amétricas, mantiene sus escritos diarios en el Internet, por su amor a la profesión y su lealtad al periodismo, carrera que escogió y estudió, pero aún más, que ejerció y sigue ejerciendo junto a compañeros como yo, que hemos compartido ya a lo largo de los años, varias redacciones de la prensa escrita, radial, y televisada. Felicidades, amigo!

 Nota de Redacción:  Osvaldo Valdés-Fernández ha sido uno de los periodistas más prominentes de la radiodifusión cubana, tanto en la República, en las emisoras de la  empresa de C.M.Q., de los hermanos Mestre;  como en el Exilio, donde ha trabajado como redactor y Jefe de Redacción de los principales noticieros, desde los años de la década del 1960, hasta que se jubiló hace unos años. También ha escrito en diversos periódicos. Osvaldito, como lo llaman sus amigos, es, además, hijo de Osvaldo Valdés de la Paz, nombre cimero del periodismo cubano de la República.

 

 El periodista cubanoamericano Luis Felipe Marsáns (izquierda), residente de Miami desde 1962, es condecorado con el titulo de Decano Advitam, al recibir una placa que le entrega  el nuevo Decano del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio, Vicente P. Rodríguez, quien ocupa ahora el cargo, desde junio del 2007.  Marsáns fue Decano de los periodistas cubanos del exilio durante diez años, al ganar cinco elecciones consecutivas; y trabajó profesionalmente a lo largo de 30 años en el Diario Las Américas de Miami, así como anteriormente en otros medios de comunicación, en la  prensa escrita, la radio y la televisión de Miami y de su nativa Cuba.