• Nueva grabación de conciertos de Brahms entre las últimas  de “Naxos”

     

    Por Luis Felipe Marsáns

     

    En la última década han visto la luz numerosas grabaciones poco escuchadas de artistas de distintas  épocas, particularmente de los compositores modernos, que  a finales del siglo XX  comenzaron a multiplicarse,  ante la increíble atención de directores y compañías de discos que atienden a estas cosas.

     

    Pero hay sinfonías y conciertos que, sin embargo, se tornan cada vez más  importantes para los que gustan  firmemente de la maestrías de aquellos que, desde el Barroco hasta el Romanticismo, han mantenido el concepto melódico y el desarrollo dramático de temas que dicen mucho al oído y al corazón.

     

    Naxos, una compañía de discos que, aparte de cultivar la música autóctona de Estados Unidos, ha puesto siempre  su mayor interés en los grandes maestros del pasado --como es el caso de Johannes Brahms--,  ha lazado un nuevo volumen de este maestro, en el que sus conciertos para violín y violín y violonchelo (Doble Concierto), vuelve a aparecer ahora  mediante la llamada técnica de  Súper Audio CD, en la etique “PentaTone”, que la firma distribuye.

     

    Interpretado por Julia Fischer, en el violín; y Dabiel Muller, en el violonchelo, bajo la batuta del maestro Yakov Kreizberg, al frente de la Orquesta Filarmónica de Ámsterdam, ambas obras emergen aquí espléndidamente  en esta llamada forma “estereofónica de múltiples canales”, que suena muy bien en cualquier equipo, pero especialmente rica en los que responden a la citada tecnología, más moderna.

     

    Además, hay que admitir que los jóvenes artistas están, por sus  edades, entrenamiento y dedicación, en una condición muy  singular de entonar semejantes piezas, de las cuales el público de gusto refinado sobre todo en lo clásico-romántico, no se cansa de oír. No embarde Brahms permanece siempre en el calendario musical con toda su grandeza! Julia, que además es muy joven  y delicada, impone al compositor un color lindo en el tratamiento de la melodía, y una gran maestría en el manejo del arco, sobre todo en los armónicos.

     

    De otro lado, el sonido de la orquesta de Ámsterdam es riquísimo, especialmente en el último tiempo del Doble Concierto, en que emerge con  una resonancia y vitalidad tan  profundas, que emociona. Si le interesa revivir a Brahms en esta superproducción disquera de la era digital, le ofrezco su número de matrícula: PTC 5186 066.

  •  

  • Brahms-Concert.jpg