1-Decano-1997-2007.jpg Al terminar una década

Ultimas intervenciones de Luis felipe Marsáns como Decano del "Colegio de Periodistas"

   En el día de las elecciones 2007

 He querido hacerme cargo esta vez de la invocación religiosa,  no sólo por el carácter histórico que tiene esta corta reunión preelectoral, sino porque para mi, en el terreno de lo personal, será la última de mi larga carrera como Decano, en la que,  durante diez años, solamente he faltado a una sola sesión, cuando estuve recluido  y moribundo en un  hospital, a causa de una peritonitis, por cuya recuperación, Señor, te doy todos los días mil gracias.

  Pero Señor, todos los miembros de esta directiva, te damos las gracias también,  por habernos permitido cumplir con nuestro trabajo, patriótico, a favor de la libertad de Cuba; y profesional, por un periodismo mejor y bien orientado; y, en mi caso, por haberme permitido el honor de llevar una larga permanencia presidencial como Decano, gracias a la petición expresa y por elección de las diferentes Juntas de Gobierno  que he tenido, de las que  estoy feliz, orgulloso y complacido, en sentido general.

  Pero al hacer esta invocación a ti, Ser Supremo, queremos pedirte, además de una pronta liberación de nuestro país de origen del dominio del comunismo, salud, vida y clarividencia para quienes integrarán la nueva Junta de Gobierno, de manera de que puedan cumplir su trabajo cabalmente, como lo hice yo, siguiendo la trayectoria de   aquéllos  que ya no están con nosotros, porque la muerte,  que ha sido, quizás, el peor enemigo de nuestras actividades, se los ha llevado.

 

  Por todo ello, quiero dedicarles  el tradicional minuto de silencio por los caídos, a aquellos con los que trabajé en esta Junta de Gobierno hace varias décadas, y cuyos recuerdos  llevo en mi corazón, porque con ellos comencé, como Diputado, hasta llegar, a   la posición que he ostentado por diez años, habiendo ocupado antes casi todos los cargos de la Junta de Gobierno, menos el de Tesorero.

Fueron ellos, Mario Barrera, Carlos Romero, Fausto Lavilla, Laurentino Rodríguez, Ramiro Boza, Roberto Pérez-Fernández, Armando Alejandre,  Juan Morenza, Willy del Pino, Armando García Sifredo, Mauricio Hernández, Luis Fernández Caubí, Máximo Sorondo, José Beamud, José Elías Bello, Luis Osvaldo Escobar, Isa Caraballo, Guillermo Martínez Márquez, Giraldo Casanova, José Marín Collazo, Pompilio Ramos, Benigno Ruiz Palau, Jorge Alexander Agüero, Antonio Perdices, José Antonio Fernández Porta, Evaristo Savón, Silvio Fontanillas, Joaquín de Posada, Fernando Carrandi, Manuel Mariña, Adela Jaume, Gustavo Parapar, Néstor Suárez-Feliú,Vicente Grau Imperatori, Orlando Naranjo, Sergio Potts, Rafael Mena, Olimpia Rosado, José Luis Masó, José Manuel Fuentevilla, Lucila Negrín de García y José Antonio Márques; así como  aquellos que pueda haber olvidado  involuntariamente, al igual que a los que han muerto luchando dentro de la Isla por la libertad de Cuba, algunos en las cárceles. Que descansen en paz bajo  tu seno, Señor.

ALGUNOS PUNTOS QUE QUIERO DESTACAR  ANTES DE CERRAR MI CICLO DE DIEZ AñOS DE GOBIERNO

En atención al carácter histórico de esta breve reunión, que solamente tiene por objeto, además de los puntos tratados ya (como la invocación a Dios, y la lectura del acta), dejar en claro algunos pormenores administrativos importantes, y los relativos a la transición de poderes, quiero  expresarles en este informe final, que entregaré el Decanato a quienes sean elegidos por mayoría de votos (vale decir, Decano y Junta de Gobierno de una de las dos candidaturas o de las dos combinadas mediante votos individuales)  después de ser informado del  conteo oficial por la señora Vilma Planas, Presidenta de la Comisión Electoral, sin ninguna más apelación, debido a que me consta que ella y el resto de los miembros de la Comisión Electoral que designé en mi condición de Decano –particularmente del Secretario, Roosevelt Bernalt, que redactará el acta en la que se certificará quiénes son los elegidos--, han trabajado arduamente, con seriedad y honestidad, para que esta elección sea un modelo, donde se miden por primera vez en  muchos años dos candidaturas, en lugar de la tradicional única, denominada Unidad Profesional.

Quiero agregar, en apoyo de la Tesorería,  que en el último chequeo, efectuado por mí el 14 del corriente mes de junio, existía  en nuestra cuenta bancaria del  “Region Bank”,  la suma de $ 13,023.02,  menos los cheques en tránsito en el promedio acostumbrado; y que todos los Estados de Cuenta de estos diez años, como de los años anteriores de existencia del Colegio, están bajo la custodia del actual Tesorero, Abelardo García Berry, debidamente chequeados, aprobados y certificados por la firma  Guillen &Associates, de Coral Gables, y que sus papeles  físicos están bajo llave en un gavetero metálico de esta oficina, así como los de años anteriores yacen en un closet del pasillo, junto a otras propiedades de oficina  del Colegio, tales como documentos antiguos y  cuadros de Adela Jaume, traídos aquí por María Feria cuando la artista murió. Además, una gran cantidad de ejemplares del libro de la Historia del Boxeo, editados por Willy del Pino, que no pudieron venderse en su totalidad.

Aclaro estos pormenores para dejar constancia por escrito,  porque el closet en cuestión no pertenece al Colegio, sino al Centro Comunitario Manuel Artime en que operamos por el pago de un alquiler mensual, que, bajo la dirección de Lilia Varas, convino en compartirlo con nosotros, hasta que hace poco, se me pidió la llave, porque el gobierno de la “Ciudad de Miami”, propietaria de este inmueble, según se me dijo lo quería para sí, motivo por el cual  la Junta de Gobierno electa deberá  ventilar el asunto con la señora Varas y reubicar en nuestra oficina u otra parte, las propiedades del Colegio, guardadas en ese closet.

Durante las semanas entrantes, después de los pagos de primero de mes de julio,  estaré junto al nuevo Decano y al nuevo Tesorero, así como al Tesorero actual, haciendo el correspondiente   cambio de firmas en la cuenta, momento desde el cual, los nuevos ejecutivos serán únicamente los responsables del Tesoro.

 (Valga mencionar, también en apoyo de la Tesorería,  que si el balance de la cuenta bajó de casi $16,000 del mes pasado –exactamente-- $ 15,944.36, a $ 13,693.00 en éste, ha sido por los grandes gastos en que hemos incurrido, como la edición de “Papel Periódico”, franqueo de correo para enviarlo a los miembros, al igual que las boletas electorales, y todo el papeleo, sobres y  materiales correspondientes a este evento; el pago del seguro anual que se nos exige tener, y  la compra del refrigerador y de  una mesa para la cena de la Convención Anual de la Junta Patriótica Cubana).

Para concluir, quiero decirles que  también quedaré relevado desde el momento de la toma de posesión, después de saberse quienes son los ganadores, de toda responsabilidad, como lo he hecho hasta ahora, en términos de comparecencias regulares a la oficina o a los lugares públicos en representación de la entidad, presidir las sesiones y de hacer los pagos de alquiler, impuestos citadinos y corporativos al municipio de Miami, el Condado de Miami-Dade y al gobierno estatal, responsabilidades que, como dije antes, quedarán en las manos de la nueva directiva.   

En su momento, entregaré también las llaves de la oficina a los electos, y  dejaré de recibir el reembolso de la gasolina que se estipuló, no para mí, sino para todos los que ocupen  el cargo de Decano. Finalmente, quiero aclarar que la nueva Junta de Gobierno será en lo sucesivo la responsable de editar la página del Internet, que he venido haciendo sin percibir retribución alguna, ya que los únicos que reciben sus respectivos estipendios para ello,  son el programador --que es quien tiene la llave, técnicamente hablando--, para abrir y cerrar los capítulos y el  que nos proporciona el llamado servidor, desde que el Primer Diputado, Miguel Piñeiro, que lo cubría gratuitamente añadiendo ese capítulo al de “Miami en sus Manos”, publicación que ya vendió a otro empresario.

 A Miguel, un miembro  que siempre ha aportado numerosas contribuciones en metálico, y en publicidad para nuestra organización cuando era dueño de “Miami en sus Manos”, quiero expresarle un agradecimiento especial, tanto como a la Vicedecana Vilma Planas y al Secretario Bernal, por su arduo trabajo de años en importantes  proyectos de la institución,  como han sido los banquetes anuales y la coordinación impecable de estas elecciones que tendrán lugar hoy, tras meses de preparación. Así también aprecio el trabajo extraordinario de Abelardo García Berry en la Tesorería; y agradezco a Vicente Rodríguez que haya puesto a la  disposición del Colegio y a mi particularmente, las páginas de su periódico “La Voz de La Calle”, cuando dejé de trabajar en “Diario Las Américas”, y me vi imposibilitado de escribir allí, como lo hice reiteradamente durante muchos años, incluso desde mucho antes de ser Decano.

Ahondando en el Internet, conviene dejar en claro que mi página propia, que seguiré escribiendo bajo http://www.luisfelipemarsans.com/ seguirá saliendo al espacio cibernético porque el pago de los derechos con mi propio peculio ‘’sin que tenga nada que ver con la del Colegio’’ y por lo tanto tengo la llave de entrada, y la facilidad de hacerla completamente, mediante  un sistema mucho más sencillo y barato que la del Colegio. De paso servirá para que puedan seguir leyéndome aquellos que les interese.

Dicho ésto, sólo me queda despedirme de ustedes con el afecto y la consideración del caso, como ya hablamos anteriormente de eso en forma individual, y desearles buena suerte a los aspirantes. Pero por arriba de todo, en mi nombre y en el de mis antecesores –la mayor parte de ellos fallecidos ya-- pedirles que velen por la supervivencia, el honor, el prestigio, la integridad y la gran historia del “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba”, tanto en la Isla, cuando éramos libres allá, como aquí en el exilio, donde llevamos 45 años de existencia, como ninguna otra organización. Ahora, pues, a votar.....!

Nueva agresión del comunismo contra la prensa en la Venezuela de Chavez

  Por Luis Felipe Marsáns

 

  Una de las primeras instituciones democráticas que ataca y confisca el comunismo en su intento por subvertir el orden y dominar a los pueblos libres, es la prensa, que más tarde convierte en su principal aparato de propaganda y adoctrinamiento masivo.

  Los que nacimos en Cuba y vimos cómo Fidel Castro fue capaz de hacerlo para convertir a la Isla en el centro de penetración de la entonces Unión Soviética en Occidente, podemos dar fe de eso, y comprender claramente el por qué Chávez está arremetiendo ya contra los canales de televisión independientes.

  Por eso, en el “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio” admiramos y apoyamos las enormes protestas del pueblo venezolano al  primer ataque contra un canal de televisión independiente que ha perpetrado este discípulo de Castro, imponiendo su mordaz cesura tan temprano, al retirarle el derecho a transmitir a Caracas Televisión, quitándole la licencia y prácticamente, encautándoles sus equipos.

  Es la táctica que le enseñó en La Habana su maestro, Fidel Castro,  juntamente a los lemas que le dieron carácter a la revolución –llamada al comienzo, cubana como las palmas, y muy poco tiempo después, marxista leninista--, al igual que Chávez hace hoy con su movimiento “bolivariano”, que confunde e identifica con el "socialismo".

  Por eso, los hombres libres del mundo, verdaderamente demócratas, confiamos en que con la muestra de Cuba, y de un Fidel Castro que lleva casi 50 años en el poder destruyendo los sentimiento de nacionalidad y el avance de lo que siempre fue la primera nación económicamente progresista del Hemisferio –gracias a su asociación de entonces con Estados Unidos--, admiramos a los venezolanos que se han empinado desde muy temprano contra la política comunista de Hugo Chávez, antes de que ésta pueda llevar su país a las ruinas que hoy es Cuba.

  Hipócritas y embusteros, estos líderes vendidos a ideologías extra continentales y a filosofías políticas mentirosas, se expresan demagógicamente para deformar el concepto de lo que ha sido la progresista trayectoria de la democracia representativa, que ha logrado más que ningún otro sistema socioeconómico, el avance de la Humanidad, y el bienestar de un sistema de vida que todos ambicionan, pero que no saben cómo lograrlo.

  Y mientras tanto, hablan de libertades, para conculcarlas, aludiendo como pretexto un supuesto delito de traición al pueblo, cuando son ellos quienes traicionan las libertades e intereses verdaderos de sus pueblos, despojándolos de los más elementales derechos inherentes a  la libertad de pensamiento y la expresión de la prensa libre, al tiempo que los engañan con doctrinas erróneas y fracasadas, y con promesas que no han hecho más que destruir la libertad y bienestar de países como Cuba.

  Porque nos ataña severamente como cubanos de origen –hoy convertidos en ciudadanos estadounidenses-- y como informadores y orientadores libres, los miembros del “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio” –fundado hace 45 años en Miami por profesionales de la prensa escrita, radial y televisiva que fuimos privados por la revolución de Castro de nuestros derechos a expresarnos libremente, condenamos la decisión de Hugo Chávez en Venezuela al silenciar las transmisiones de “Caracas Televisión”; y aplaudimos solidariamente la fuerte respuesta de rechazo del estudiantado y del pueblo libre de ese país a semejante medida, para lograr que Chávez no continúe en la pendiente del socialismo (léase comunismo), que hundirá a la postre a su país, a pesar del petróleo, como ocurrió en Cuba, que pese a haber sido el gran productor y exportador azucarero, hoy tiene que importar el azúcar para su consumo de otros países.    

Declaraciones anteriores “al concluir estos 10 años en de Decanato de los periodistas cubanoamericanos”

 

  

El sábado 30 de junio, del 2007, ante el pleno de la Junta de Gobierno

 

Por Luis Felipe Marsáns

  Mi mandato presidencial como Decano del “Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio” concluye técnicamente este sábado, 26 de mayo (último del mes), después de 10 años consecutivos de ocupar el cargo, pero no será hasta el 30 de junio, cuando se conozcan los resultados de las próximas elecciones generales –primera en una década en que no aparezco como candidato--, que entregaré el cargo al  elegido, que pudiera ser Vicente P. Rodríguez o Abelardo García Berry con sus correspondientes candidaturas a la Junta de Gobierno.

 

 “Fui electo por primera vez el último sábado de mayo de 1997, y, a excepción de cuando murió Willy del Pino, en que la coincidente elección se pospuso hasta el mes de Junio en honor a su memoria, siempre he asumido, en las otras elecciones, el último sábado de mayo, como lo estipula el Reglamento vigente de esta institución”.

 “En esta elección del 2007, donde por razones organizativas y fuera de lo común --al no poder ponerse de acuerdo a los aspirantes a Decano en una sola candidatura--, ha habido que extender también un mes la fecha de los comicios, por lo que entregaré el Decanato al ganador, el 30 de junio, cuando  los comicios concluyan”.

 

 “Sin embargo, los miembros de esta Junta de Gobierno que presido, seguiremos gobernando –yo como Decano, y ustedes en sus respectivas posiciones— hasta que haya una nueva Junta de Gobierno elegida, juramentada y en pleno uso de sus facultades; aunque me ha parecido bueno señalar que técnica y  jurídicamente, nuestras funciones concluyen hoy, para mi, exactamente diez años después que juré mi cargo de Decano por primera vez”.

 

Desde el principio de mi gobierno, me propuse levantar la calidad profesional del Como ha venido diciéndose, esta elección pondrá término a una era de este Colegio de Periodistas Cubanoamericanos, que presido desde 1997, por lo que creo necesario, o, por lo menos, conveniente, hacer un repaso de nuestras actividades principales, independientemente de las interioridades a que ya me referí en la sesión pasada, y que no deseo volver a tocar.

trabajo de los miembros de este  Colegio como tales,  añadiéndole a sus actividades –hasta ese momento concentradas en la cuestión política únicamente--, otros aspectos, fomentando actividades que hicieran a todos, propios y extraños, sentirse orgullosos del nivel periodístico  de los exiliados cubanos y su organismo rector, y creo haberlo logrado con creces, lo cual me llena de orgullo.

 

Las diez celebraciones del Día del Periodista que presidí, en magnos actos, a cuya preparación ayudaron miembros de las diferentes Juntas de Gobierno que he tenido en todos estos años, han sido modelos de solemnidad, y han servido para premiar a colegas que   vinieron destacándose a lo largo de  esta última década –como lo hicieron anteriormente también en Cuba--; así como a instituciones del exilio que sentaron pautas culturales, patrióticas y sociales en el mismo período, como el Museo Cubano que preside la doctora Ofelia Tabares, en el ámbito de la cultura y el arte y periódicos tanto diarios como tabloides semanales, que regaron entre esta comunidad de Miami, más hispana que anglosajona a la hora de leer noticias, el acontecer cotidiano, y las noticias más importantes de todo el mundo, acompañadas por la orientación de sus directores y columnistas.

Con el mismo espíritu, emití cada año un discurso o mensaje de orientación y sobre el estado del Colegio, con informaciones institucionales importantes, y, sobre todo, sugiriendo la política a seguir para mantener el crecimiento  digno de nuestro  organismo, dentro de la justicia, la libertad y el decoro, pero siempre apartado de conflictos estériles y de divisiones infecundas.

Para ello, la creación de nuestra página Web (que debo admitir que no fue una idea mía solamente, pero que sí aprobé con ustedes su costo mensual de mantenimiento desde que fue creada hace  años), fue el recurso más instrumental que hemos tenido para la divulgación de nuestras actividades, noticias, artículos e ideales a través de un lustro, manejada gratuitamente por mi mismo --eso sí--,  informativa, orientadora y técnicamente, desde lo que podría catalogarse como el Centro de Computación del Colegio, en  mi casa, con mis equipos propios solamente, ya que el programador, cobrando una cuota de $ 50.oo al mes, sólo nos servía para abrir secciones a las cuales no teníamos acceso; al igual que se le pagaba otro pequeño estipendio anual al que nos provee el servidor, desde que Miami en sus Manos, de Miguel Piñeiro, fue vendida a otra empresa.

 Y gracias a eso, tuvimos siempre un órgano de expresión, incluyendo un interesante material gráfico, que sustituyó idóneamente en el tiempo, la ausencia de “Papel Periódico” cuando  no se publicaba, hasta que en mis últimos meses en este cargo, decidí que se reanudara su publicación, como todos pueden ver. Todo ello prendió una llama de confianza y de orgullo entre nuestros miembros, lo que espero que la nueva directiva continúe.

Pero no puede perderse de vista la enorme desintegración que la muerte ha venido trayendo –y seguirá haciéndolo entre los miembros de más avanzada edad o enfermos—, pero ese fenómeno no deberá borrarnos, con la ayuda de Dios, de nuevos miembros y de periodistas de ascendencia  cubana formados en el exilio que se nos han unido, a partir de un día en que destaqué ese fenómeno en uno de mis discursos, lo que trajo aquí a muchos de ustedes. Y cuando hablamos así, recordamos a los caídos,  como fue el caso del doctor Luis Fernández Caubí, fallecido a sólo unos meses de tomar posesión como Primer Vicedecano de mi primera Junta de Gobierno--, tendiendo un velo de tristeza y dejando un vacío difícil de llenar, porque, además, él era abogado revalidado en el Estado de la Florida.

 

 

De todos estos hechos, es fácil de comprender el por qué, durante mi segunda administración y con el abrumador respaldo de mi Junta de Gobierno de entonces,  fabricáramos un panteón de 18 bóvedas, logrando además para ello, conseguir un precio increíble, que se doblaría en su monto si fuéramos a hacerlo hoy, y que aseguró un sepelio digno para cuatro compañeros, hasta el día de hoy.

 

 Así  continuamos la lucha  por seguir llevando al mundo que todavía vivía equivocado por esa época sobre la peligrosidad de lo que era el comunismo, y de cómo ese sistema estaba destruyendo a Cuba cada vez más, por lo que aceptamos una invitación para ir, y fuimos, a dictar una conferencia en la Universidad Autónoma del Caribe, en Barranquilla, Colombia, donde pusimos al descubierto las patrañas de Fidel Castro que eran totalmente ajenas allí, país  concentrado un sus propios y muy graves problemas. *

 

Irónicamente, la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética, no fueron suficientes para resolver el caso de Cuba, y aquí estamos todavía luchando por lograrlo.

 

En el orden económico, cambiando de tema, valga decir que si bien hay meses del año en que el tesoro baja, nunca cerramos un año con un saldo promedio por debajo  de los $ 12,000 en el tesoro, producto del cobro de cuotas pero principalmente de la recaudación del banquete anual, de octubre.

 

Y en este año 2007 en que le entregaremos el poder a una nueva Junta de Gobierno  que será electa el próximo mes, sobrepasamos en un momento dado los $ 16,000.00, por la labor ingente de todos los miembros de la Junta de Gobierno en la venta del banquete –muy especialmente de Vilma Planas y Vicente Rodríguez--, las donaciones de Miguel Piñeiro y las contribuciones especiales  que han vuelto a aflorar, como cuando el Colegio fue fundado, estimuladas esta vez por el Tesorero, García Berry.

Y al hacer este recuento, lo más escueto posible, con el  informe de lo básico en diez años de gobierno, les pido a los candidatos que se medirán en las próximas elecciones, que mantengan el respeto y el orden que ha reinado en esta institución durante 45 años de existencia a que arribamos, como la más antigua, que ha llevado al mundo hispano la realidad de lo que es el comunismo, por lo que siempre he sostenido que hemos cumplido nuestra misión.

 Sigamos cumpliéndola, por la libertad de Cuba, el bienestar de nuestra patria adoptiva –los Estados Unidos de América— y de los otros países del mundo, y por el sagrado derecho a la expresión del pensamiento. Y especialmente, por el “Colegio Nacional de Periodistas de la República de Cuba en el Exilio”, al que hemos tenido el privilegio y el honor de servir todos estos años.

 Buena suerte a todos, y a elegir libremente, respetando las diferentes voluntades, a un próximo gobierno, así como yo espero que podamos hacerlo  muy pronto  en una Cuba libre del comunismo, y próspera hasta la eternidad.  

* (La Conferencia "Cuba en la Prensa Internarnacional", a que hace referencia el Decano Marsáns en este informe, aparece permanentemente en el Capítulo  "Discursos", de este Página Web).

 

  El mandato presidencial como Decano de Luis Felipe Marsáns en el “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio”, concluyó el sábado 30 de junio,  después de 10 años consecutivos de ocupar el cargo, cuando los miembros de la institución eligieron en votación directa y mayoritaria (109 contra 63) a Vicente P.  Rodríguez con su candidatura, ‘durante unos comicios limpios’ que tuvieron lugar en el “Centro Comunitario Manuel Artime”, de la Pequeña Habana, bajo la presidencia de la Licenciada Vilma Planas --designada por el Decano Marsáns, al frente de una Comisión Electoral, también integrada por el Licenciado   Roosevelt Bernal, como  Secretario que certificó el proceso;  la abogado  Dra. Mercedes Méndez, como Asistente Legal,  el Diputado Pedro D’ Leon, observador y firmante de la documentación, y la Vicedecana Dra. Xenia Bas de Tamayo, como Vocal. El ganador se enfrentó al contendiente de la candidatura No. 2,  de Abelardo García Berry, ya que el Decano saliente no quiso aspirar más.

El proceso electoral comenzó a las diez de la mañana, y concluyó a las tres de la tarde, como estaba previsto, hora en que se abrió la urna que almacenaba las boletas  recibidas por correo de los miembros de las delegaciones de otras ciudades de la nación, como las emitidas personalmente por los pertenecientes a la institución que viven en áreas aledañas a Miami y Hialeah, para comenzar el conteo que determinó quiénes fueron los ganadores; o sea el Decano y el resto de los puestos de la Junta de Gobierno.

Una vez conocido el resultado de los comicios de labios de la Presidenta de  la Comisión Electoral, señora Vilma Planas, el Decano Luis Felipe Marsáns entregó el simbólico mallete al nuevo Decano Electo, en el primer y más importante paso para el traspaso de poderes, y luego  Vicente Rodríguez y los miembros de su candidatura fueron juramentados por el Juez del Condado, Honorable George A.Sarduy, para sellar así la legalidad del proceso y el  compromiso de los elegidos de llevar adelante los principios de la institución. Será, sin embargo, en la próxima semana cuando concluyan los trámites administrativos, incluyendo el cambio de las firmas del banco y la inscripción de la nueva directiva en Tallahassee.

 

 Al anunciar los nombres de la candidatura electa, la Presidenta Vilma Planas dijo: “Estos resultados son finales e inapelable, pues hemos tomado en cuenta todas indicaciones legales de nuestro reglamento, y aplicado  los procedimientos de una manera que no dejaba en ningún momento la posibilidad de falla alguna”.

Esta elección (2007-2009) puso término a una era en el Colegio de Periodistas, que presidió durante  diez años, 1997-2007, el Decano saliente, Luis Felipe Marsáns, a cuya diligente labor en el cargo se debe, entre otras muchas cosas, la fabricación del Panteón del C.N.P., con 18 bóvedas para periodistas fallecidos sin recursos, cuatro de las cuales están ocupadas .

Con diez años ocupando el cargo de Decano, elegido en cinco procesos electorales, Marsáns, decidió no volver a postularse, tal como lo condicionó desde las elecciones anteriores, del 2005, "para que  continuara el proceso democrático", aunque  muchos de sus colegas de la Junta de Gobierno le pidieron  durante la reunión de noviembre del  año 2006 que mantuviera su posición.

Luis Felipe Marsáns ha sido superado solamente en tiempo como Decano por el difunto Fausto Lavilla, quien ocupó el Decanato por trece años consecutivos, hasta el  día de su muerte, hecho que le impidió completar los 14 años para los que había sido electo hasta ese momento. Marsáns recibió el puesto de Decano después de conocerse el resultado de las elecciones de 1997, de quien lo ostentara hasta ese momento, Alberto Armando Alejandre padre del mártir de la lucha contra el comunismo (Armando Alejandre),  abatido a balazos de artillería aérea cuando volaba a bordo de una avioneta de "Hermanos al Rescate" en aguas internacionales aledañas a Cuba, tratando de asistir a balseros que huían de la tiranía de Castro. 

mensaje del decano luis felipe marsans

  En la última celebración del Día del Periodista Cubano-americano, en octubre del 2006,  anuncié formalmente mi intención de no aspirar más al cargo de Decano, luego de diez años de servicios continuos e incesante trabajo en esa posición, para dar paso a nuevos aspirantes que crean tener ideas  que puedan desarrollarse en el futuro de una organización de 44 años de existencia, en la que creo haber cumplido cabalmente mi misión --para la que fue creada--, en una década fructífera, fecunda y, principalmente, honorable; coincidiendo con el retiro de mi trabajo profesional en el periódico Diario Las Américas, en el que me desempeñé durante 30 años, hasta octubre del año 2005 en todas las ramas de esta noble y sacerdotal profesión que es el periodismo.

 

  Para nadie hubiera sido una nueva noticia --a menos que no recordaran   que cuando acepté la  postulación para  las elecciones de mayo del 2005, advertí, y así  mismo salió publicado en Diario Las Américas, con un título de suficiente puntaje  como para que no escapara a la vista de nadie--, que esa sería la última vez en postularme, pero entendí que era preciso dedicar mi discurso del acto de celebración del Día del Periodista del 2006 (el más reciente), a ratificar aquella decisión, con lujo de detalles que no aparecen aquí, pero que todos pueden aún leer íntegramente en  la sección “Artículos” de esta página Web.

 

  Aunque este hecho no  habrá de consumarse hasta que se celebren las  nuevas elecciones  y se produzca el correspondiente cambio de poderes, en mayo del corriente año 2007, me parece conveniente escribir estas líneas aclaratorias para que aquellos que me leen aquí no se queden desconectados, en el sentido de que podrán seguir  mis artículos de interés general, mis críticas de arte y música clásica, así como los reportajes y otros temas de ayer y de hoy --además de mis discursos   y conferencias de los  diez años como Decano del Colegio de Periodistas--, en mi propia página del Internet, a la que se tiene acceso por la dirección cibernética www.luisfelipemarsans.com, que he venido manteniendo por mi cuenta en los últimos dos años con mi propio peculio, y que en ningún momento, ha sido parte ni gravamen de la página Web del Colegio, como algunos han supuesto, por el mero hecho de que tenía un link (enlace), que mandé a retirar ya.

 

  Y si además de “ARTE, MUSICA Y CULTURA” he querido incorporar otros temas   y mis mejores momentos durante mi década presidencial en el C.N.P. --incluyendo algunas fotografías--, es porque supongo que la nueva directiva querrá sustituirlas de la Página Web del Colegio de Periodistas, como es lógico y natural, para poder reflejar sus propias actividades. En mi página propia, encontrarán también mis datos biográficos, no sólo porque ésta va destinada a la red mundial de Internet, sino porque aquí mismo, en nuestra ciudad, hay muchos nuevos residentes, que no podrían conocer la labor de quien ha estado 40 años escribiendo en periódicos y revistas, en el ejercicio, con orgullo, del periodismo profesional que estudié  en la “Escuela Manuel Marquez Sterling”, de La Habana, Cuba, y seguí desarrollando durante todo el resto de mi vida, hasta el día de hoy.

 

  Como que próximamente entrará en funciones la Comisión Electoral, encargada de conducir los referidos comicios, y solamente quedaré a cargo de los asuntos oficiales y representativos del Colegio, hasta que  me llegue el momento de entregar el cargo a quien sea electo Decano, en mayo; alerto, por último, a quienes estén interesados en este proceso, a que se mantengan al tanto de la “Convocatoria Oficial de Elecciones del C.N.P.”, y sus términos, que serán publicados en esta misma página Web, y en los periódicos de la localidad.

 

  Termino estas líneas con la noticia de que he determinado que el órgano oficial impreso del Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio, “Papel  Periódico”, seguirá publicándose  regularmente, en el menor tiempo posible, en lo que no será más que una reiniciación de algo que había quedado en suspenso temporalmente por falta de fondos, independientemente del proyecto de esta página de Internet. Ojalá que su nueva edición vea la luz cuando todavía yo esté en el cargo.

  Gracias a todos los que han cooperado conmigo y con  el Colegio durante estos diez años, lo mismo en mi administración gubernamental  con las distintas Juntas de Gobierno –especialmente a aquellos ya fallecidos que ocuparon importantes cargos en ellas--; que a las entidades privadas o corporaciones que año tras año se han sumado a nuestras celebraciones y proyectos comunitarios.

  Defendiendo siempre la libertad de prensa y las garantías reporteriles

 

  Por Luis Felipe Marsáns

 

  Desde mucho antes de que comenzara a cursar mis estudios en la “Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling”,  de La Habana --una de las mejores de toda la América, pese a lo que alguien escribiera  recientemente en sentido contrario en las páginas de un periódico local de Miami--, me di cuenta de que, más allá de la vocación para esta carrera, el aprendizaje curricular y el dominio de las materias;  el periodista encaraba un gran reto frente a la sociedad, que se derivaba de su obligación de denunciar y hacer públicos los hechos que más preocupaban al mundo, como fueron los relacionados, en aquel entonces, con la Segunda Guerra Mundial, que reportaban desde el mismo campo de batalla.

 

  Muchas décadas –y guerras--  han transcurrido desde entonces para que, en la actualidad, el periodista, que cuenta con recursos tecnológicos insospechados en aquel entonces para realizar su trabajo, siga siendo el blanco de  ataques del terrorismo organizado, como los que  hemos visto  en numerosos  países, a veces por un alegado accidente, pero en la mayoría de los casos, por el deliberado y artero ataque para silenciarlo, tanto en el tratamiento de la noticia como en el resultado de los reportajes investigativos.

 

  Ante estos hechos, me parece oportuno traer a colación nuevamente la peligrosidad  de la labor del periodista en el mundo de ahora, donde no solamente entra su capacidad de llevar la noticia y el testimonio comprometedor de la orientación personal a través de los cables,   los periódicos, y las  cámaras de televisión, vía satélite,  desde lugares donde la seguridad no existe o es mínima, pero que no hacen mermar su misión, gracias a la valentía que requiere el ejercicio de su profesión sacerdotal, a la que no renuncian.

 

  O sea que estamos viviendo un momento de la humanidad en que, por la culpa de distintos elementos antisociales o por doctrinas políticas antagónicas, ocurren hechos que dan al traste con la civilización milenaria de que gozamos,  que comenzó a fraguarse en la antigüedad, dentro del primer estado de derecho  de la más vieja democracia de los romanos, que fue la base de nuestras estructuras modernas de gobierno y jurisprudencia, hasta llegar a este "Tercer Milenio de la Era Cristiana".

 

  Los  hechos de violencia a que me refiero, plantean una gran preocupación para la estabilidad del mundo, el mismo mundo que le sale al frente, para arremeter contra sectas fanáticas que quieren destruir los mejores valores y logros de la Humanidad en que hoy vivimos.

 

  Me gusta la idea de meditar  sobre estas cosas, para que elevemos una oración a aquellos que han perecido en grandes masacres  de seres humanos,  incluyendo a  los periodistas caídos en el ejercicio de sus funciones reporteriles, como en aquel fatídico “Septiembre 11”, en Nueva York, Pennsylvania y el Pentágono, donde no sólo se atacó la dignidad de este noble pueblo estadounidense, sino se le dio inició a un nuevo capítulo bélico de la humanidad entera.

 

  Desde la trinchera del periodismo, mediante informaciones y editoriales, los periodistas exiliados seguiremos al lado de nuestros intereses, por Estados Unidos y por Cuba; así como   por otros países que sufren dictaduras y tiranías totalitarias, que trastornan la vida del ciudadano común, e impiden el ejercicio de la libertad de expresión, arma única del diarista, y derecho inalienable del hombre  civilizado, que quiere vivir en una democracia legítima y representativa.

 

  Al condenar  los hechos de terrorismo contra los periodistas de todo el mundo --particularmente los perpetrados en Cuba--,  y  las masacres de    regímenes totalitarios,  como es el de Fidel Castro--, debemos   comprometernos a ser vigilantes, para que ellos no se repitan, poniéndonos al lado de nuestros  principios de decoro, en justo  peregrinaje por la libertad de nuestros países, y porque exista la democracia en todos los rincones del mundo.

 

  Y como periodistas del mundo libre, reiteramos  aquí, en nuestro “Colegio”,  el ineludible  compromiso con la información adecuada de las noticias, y la denuncia de los desafueros de quienes corrompen el bienestar de la humanidad, para que, en esta labor sacerdotal de defensa a la libre empresa  y  la libre expresión del pensamiento, podamos, a la larga, ayudar a que estos objetivos se logren en todas partes.

 

  Sigamos, pues,  en el "Colegio Nacional de Periodistas de la República de Cuba en el Exilio", nuestro peregrinaje por la libertad de Cuba y porque se mantenga aquí, en los Estados Unidos de América --país que nos abrió sus puertas y al que ahora pertenecemos  y nos debemos también como ciudadanos naturalizados, y por el amor que le profesamos--  la tranquilidad y el decoro.