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LA
VERDADERA
HISTORIA DEL COLEGIO DE PERIODISTAS DE CUBA EN EL EXILIO
Por
el Decanpo Advitam, Luis Felipe Marsáns
Con
la fundación en Miami del “Colegio Nacional de Periodistas de la República
de Cuba enel Exilio”, se cumplía el propósito de que hubiera un organismo
que agrupara a los profesionalesde la prensa nacidos en Cuba, de manera que éstos
tuvieran algún tipo de asistencia; y aunque
en Estados Unidos la colegiación periodística no es obligatoria para ejercer
la profesión --como es el caso del BAR para los abogados--, el Colegio siempre
ha sido un elemento de ayuda en el empeño de conseguir recomendaciones de
trabajo.
En
Cuba republicana el “Colegio Nacional de Periodistas” fue constituido por el
Decreto-Ley Presidencial No. 3382,
de 16 de mayo de 1942, y promulgado sus estatutos el 16 de noviembre de
1943. Desde entonces, se le ha conocido por sus siglas “C.N.P”. en su
emblema, pero al fundarse en Miami, se le añadió la palabra “Exilio”.
Desde
su creación en Cuba como profesión organizada --en cuyo proceso entró la
fundación de la “Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márques
Sterling”, de La Habana, para la
formación académica y profesional de los futuros trabajadores de la prensa,
que anteriormente se forjaban en los talleres y las redacciones de
periódicos, siguiendo la misma vocación de los escritores (autores)--,
el “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba” fue modelo entre todos los
existentes en países latinoamericanos, con un singular profesionalismo y una
pujanza que le ganó el apelativo de “El Cuarto Poder”, tal vez por la
influencia en el objetivismo que recibió de los diarios norteamericanos.
Valga
recordar como antescedente, que a la par de la fundación de la República de Cuba, en 1902, se
creó la "Asociación de Reporters", que agrupó en sus filas a los
primeros periodistas del país, y les dio el carácter de profesión organizada,
a la que pertenecieron grandes escritores y reporteros. Gustavo Parapar, uno de
sus últimos Presidentes, tuvo una larga vida, que le permitió llegar a
pertenecer al Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio, en el que fue
procamado por el Decano Marsáns y su Junta de Gobierno, como "Decano de
Honor", poco antes de morir en Miami, hace varios años.
Como
clase, el periodismo cubano ha participado en todas las convenciones internacionales
y eventos culturales a que fue invitado, dentro y fuera del territorio, al igual
que lo ha seguido haciendo el “Colegio del Exilio”, mediante la
comparecencia de sus decanos a numerosos congresos y seminarios en diferentes países
de Latinoamérica, los últimos de los cuales fueron en España, donde estuvo
representado por el extinto Decano Dr. Roberto Pérez-Fernández (también
abogado); y en la Universidad Autónoma del Caribe, de Barranquilla, Colombia,
en el que compareció, en 1998, el Decano Luis Felipe
Marsáns --quien escribe--, para dictar su conferencia titulada “Cuba en la
Prensa Internacional”, durante el primero de cinco bienios en el
cargo, el último de los cuales expiró en mayo del 2007, cuando fue electo
Vicente P. Rodríguez por dos años, y luego reelecto por igual término.
Rodríguez, quien ha trascendido como Director del periódico "La Voz de la
Calle", cumplirá su segundo período de gobierno en el 2011, en que
habrá elecciones para elegir a su sucesor.
En
el exilio, el Colegio ha cumplido su misión de llevar a los países de habla
hispana y a España el mensaje de
alerta sobre la peligrosidad del comunismo internacional, como organismo de
información y formación doctrinal e ideológica, bajo las directrices de sus
decanos a lo largo de sus cuarenta y ocho años de existencia, como
complemento de los pocos que pudo operar en Cuba
(de 1942 al 1959), por la llegada del castrismo; con grandes esfuerzos
encabezados por sus decanos, desde el primero y fundador, Don Mario Barrera, hasta el
actual.
Sobresalieron
también, en distintos períodos de gobierno, los Decanos Carlos Romero, Fausto
Lavilla --el de más largo tiempo en el poder-- (12 años);
Roberto Pérez-Fernández, también de varios años de servicio, hasta su
temprana muerte; Ramiro Boza,
Laurentino Rodríguez, Ariel Remos, y Armando Alejandre, padre del joven
militante anticomunista de igual nombre, que fuera abatido en una avioneta de
"Hermanos al Rescate" por el régimen de Castro.
Cada
uno de los Decanos ha defendido el regreso de Cuba a la libertad exponiendo la necesidad de
erradicar de ella al comunismo internacional, para dar paso a la nueva República, libre y soberana. Así lo hicieron, como se apunta anteriormente, Mario
Barrera, en Punta del Este, Laurentino Rodríguez, en países de Centroamérica
y Roberto Pérez Fernández, en el Congreso Internacional de la OAPI celebrado
en España, con la asistencia del Rey Juan Carlos II. Dentro del siguiente
Congreso de la OAPI (Organización de Asociaciones de Periodistas
Iberoamericanos), el Decano Marsáns dictó su citada conferencia.
Marsáns,
quien gobernó desde 1997 elegido y reelecto hasta el 2007, fungió hasta ese año,
con distintas Juntas de Gobierno, la última de las cuales estuvo
integrada por Vicente Pedro Rodríguez, como Primer Vicedecano, la doctora
Xenia Bas de Tamayo y la Licenciada
Vilma Plana --de encomiable talento y capacidad de trabajpo-- como Segunda y Tercera Vicedecanas, respectivamente.
En los otros
cargos de la mesa ejecutiva, figuraron el
Dr. Vicente Grau Imperatori, elevado a Secretario Ejecutivo tras la muerte del
titular Willy del Pino; y Antonio Ruano,
como su Vice; así como Roosevelt Bernal, ocupando la
Secretaría de Actas y
Correspondencia y José Antonio Márquez,
como Vicesecretario de Actas, quien
también falleció antes de terminar sus funciones. La Tesorería estuvo a cargo
de Abelardo García-Berry (quien lo fuera en el Colegio de La Habana, en épocas
de la República); y Manuel Gajano, ocupó el puesto de
Vicetesorero, tras el fallecimiento de la titular, Dra. Lucila
García-Negrín.
Los
miembros del cuerpo legislativo del
Colegio, o sea los Diputados de este período, encabezados
por Miguel Piñeiro, como
Primer Diputado, fueron, en orden alfabético de apellidos, los señores José F. Arenal, Eladio José Armesto, Dr. Angel Cuadra,
Marta Ferreiro, el ya fallecido Capitán Eduardo Ferrer, la Dra. Herminia de
Ibaceta; Esteban
Lamela, Zoraida López, Ivón Martín, Demetrio
Pérez Jr., Orlando Pérez-Fernández, Rosendo Rosell, Guillermo Romay, Elías
Romero, César Témes, Osvaldo Valdés-Fernández y la
Dra. Rosa
Leonor Whitmarsh.

PANTEON
DEL COLEGIO NACIONAL DE PERIODISTAS CUBANOS DEL EXILIO
Asimismo,
ocuparon los cargos de Diputados
Suplentes –que prescribe la ley de la institución con iguales facultades que las de un
Diputado cuando estén ejerciendo
como tales— los periodistas Alfredo Novela, Hada Rosette y José Ramón Puig.
Por otra parte, y a manera de recompensa a las contribuciones al Colegio
de "Diario Las Américas" y su Director, Dr. Horacio Aquirre, la Junta
de Gobierno lo nombró "Presidente de Honor", al igual que a Ariel
Remos, Decano Advitam, por iniciativa del finado Decano, Armando Alejandre.
Años después, a la terminación de la década de gobierno de Luis Felipe
Marsáns, el nuevo Decano electo, Vicente P. Rodríguez y su Junta de Gobierno,
nombraron a Marsáns al cargo permanente de Decano Advitam. En abril del
2011, la Junta de Gobierno presidida por Vicente Rodríguez, aceptó el
resultados de expuesto por Vilma Planas, Presidenta de la Comisión Electoral,
eligiendo al cargo de Decano, al Abelardo García Berry (mencionado
anteriormente), para su primer período de dos años de gobierno. En esa misma
Junta, el pleno aprobó concederle el título de Decano Advitam al Decano
saliente Vicente P. Rodríguez, como reconocimiento a su labor. La moción
provino del Tesorero, Manuel Gajano.
El
Colegio ha mantenido igualmente delegaciones en otras
ciudades de Estados Unidos y en países de este Hemisferio, como son las de
West Palm Beach, Florida; Washington D.C., Chicago, Illinois; Houston,
Texas; New York-New Jersey (al frente de la cual estuvo por muchos años el Dr.
Antonio Acosta); Los Angeles, California; Puerto Rico, República
Dominicana, y Venezuela.
De
acuerdo al Reglamento 2000, aprobado por la Junta de Gobierno en sesión
extraordinaria, a principios del corriente Siglos XXI, se establecieron conceptos a
tono con la nueva era, pero respetando
los plasmados en las anteriores
versiones, como un compendio de todas ellas. La Junta de Gobierno se
reúne el último sábado de cada mes para tomar acuerdos internos y otros
relacionados con la comunidad, pero el Decano puede convocar a una Asamblea
General cuando lo estime conveniente por razón de alguna emergencia.
DECANOS DEL C.N.P. (e), desde su fundación hasta el año 2011

M. BARRERA C.
ROMERO F. LAVILLA R. BOZA
LAURENTINO RGUEZ.

PEREZ-FDEZ.
ARIEL REMOS ALEJANDRE L.F. MARSANS
 
V. RODRIGUEZ GARCIA
BERRY
Sin
embargo, la celebración mayor del Colegio se efectúa el “Día del Periodista
Cubano del Exilio”, cada 24 de octubre, o el sábado más cercano a la fecha,
con un gran banquete de
confraternidad, según se describe en el comienzo de esta información.
El
“Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio” también edita desde
antaño su órgano oficial impreso “Papel Periódico”, en recordación y
homenaje a la primera publicación que vio la luz en
Cuba, en el año de 1790, mediante la cual se diseminan noticias,
comentarios y opiniones editoriales sobre el desenvolvimiento de la institución
y la actualidad mundial, particularmente en Cuba.

PORTADAS DE ALGUNAS EDICIONES DE PAPEL
PERIODICO EN LA DECADA DE 1900
Su número de publicaciones en
el año, empero, ha disminuyó, tras la creación de la “Página Web”,
en el Internet (www.cnpexilio.com), que lleva las mismas informaciones y
fotografías alegóricas a todo el mundo, a través de la tecnología moderna de
la computación, a un costo mucho más reducido para la tesorería. La página
en cuestión, subdividida en varios capítulos, contiene uno denominado "Gráficas",
donde aparece una larga celección de fotografías de los principales momentos
de la institución y de sus actividades actuales, así como los nombres de su
actual directiva.
Pero
tal vez la obra más piadosa del Colegio a favor de sus miembros de pocos
recursos, fue la construcción, en la segunda administración del Decano Marsáns,
del Panteón Nacional del C.N.P., en el Cementerio “Dade Memorial Park”,
paralelo al Palmetto, con 18 bóvedas para periodistas que mueran sin recursos.
El panteón también tiene una gran piedra que lo
identifica con el símbolo de la institución, una cruz cristiana y un
pensamiento martiano que reza: “No hay Monarca
Mejor que un periodista Honrado”.
La
obra fue construida con dineros extraordinarios recolectados por los miembros
del Colegio entre sus patrocinadores, al igual que se hizo el vitral que cubre una de las ventanas
superiores de la Iglesia de San Juan Bosco, en Miami, con el sello de la
institución y su nombre completo. En la Página
Web del "Colegio
Nacional de
Periodistas de Cuba en el Exilio" www.cnpexilio.com,
a la que se hace referencia anteriormente, hay
también otros detalles sobre la historia y funcionamiento de la institución y
sus miembros más destacados, como lo fue el caso de Don Arturo "Willy"
del Pino, a cuya gestión diligente se debe que las oficinas y administración
del Colegio hayan estado al día durante muchos años, prácticamente hasta el día de su
muerte, ocurrida en 1999.
Y
tratándose de la Secretaría del CNP (e), es igualmente justo recordar a Don
Juan Morenza, quien durante sus años en el cargo fue una figura muy querida
entre los periodistas cubanos exiliados, al extremo de que en el Miami de
entonces se hizo popular la frase, "Sin Morenza no hay prensa".
También es justo consignar la extraordinaria labor del Secretario actual,
Licenciado Roosevelt Bernal, quien en sus años en el cargo ha demostrado gran
devoción y capacidad de trabajo por la institución, así como lo hizo
anteriormente en la Delegación de New Jersey, de donde procede.
Incorporo
este recuento histórico del año 2010 a ésta, mi propia página
cibernética, para información general del público y constancia de todos en el
Colegio, además de por el orgullo personal de haberla presidido durante 10 años.
Véase en la sección GRAFICAS,
un vásto resumen fotográfico de la historia del
Colegio desde su fundación, que realicé yo mismo a lo largo de meses de recopilación y montaje,
cuando era Decano. Asimismo, al final de la página 23 de esta sección, puede
apreciarse este trabajo mío, en su versión original. Luis Felipe
Marsáns.
Celebra
en Miami el CNP Día del Periodista Cubano 2011
Bajo la presidencia de
su nuevo Decano, Licenciado Abelardo García Berry, el Colegio Nacional de
Periodistas de Cuba en el Exilio (CNP e) celebró el Día del Periodista Cubano
en Miami, la tarde del sábado 22 de octubre, 2011, con el acostumbrado
acto anual que conmemora la fecha en que se publicara
el primer periódico en la Cuba colonial española, el 24 del mismo mes
de1790.
Siguiendo las
costumbres de la institución, que fue fundada en 1962 en Miami para agrupar a
los profesionales de la prensa que escapaban de la Isla hacia Estados Unidos
para combatir con sus artículos y editoriales al régimen totalitario de los
hermanos Castro --y alertar a los pueblos del continente americano sobre la
penetración del comunismo--, el acto dio inicio con los himnos de los dos países
y el discurso de apertura del Decano García Berry, quien alentó a quienes, aún
en la Isla, luchan porque regrese la libertad y la Democracia.

El veterano
periodista cubano --y expreso políico-- Arnaldo Ramos Yaniz recibe de manos del
Decano del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio, Abelardo García
Berry, el Premio Nacional de Periodismo 2011. Atrás se observa al Congresista
federal David Rivera, quien participó del acto. En la foto de la derecha
aparece el mismo Decano actual, Abelardo García Berry, en primer plano, seguido
de quien fuera Decano por diez años, Luis Felipe Marsáns --ahora Decano
Advitam--, en la entrega, a la extrema derecha, de su placa de Decano Advitam,
al Licenciado Vicente P. Rodríguez. que
le fuera concedida por sus cuatro años de labor.
Por otra parte, fueron
puntos de suprema importancia, a lo largo del concurrido acto, la entrega de
premios y reconocimientos a varios colegas. Entre los principales, Vicente P.
Rodríguez, quien ocupó durante cuatro años el cargo de Decano, por dos
elecciones, recibió del Decano
actual una placa acreditativa de “Decano
Advitam”; y el veterano periodista Arnaldo Ramos Yaniz, el “Premio
Nacional de Periodismo 2011”, no
sólo por haber publicado un voluminoso libro sobre la historia del presidio político
cubano (titulado Prisionero
de la Verdad); sino también porque sufrió en carne propia los rigores de
la prisión castrista durante más de una década. Se le concedió también por
el Decano, un “Reconocimiento”
a la estelar presentadora de noticias de Telemundo
(Canal 51), María Montoya, por su destacada y primerísima labor, junto a
Ambrosio Hernández, en las emisiones de ese noticiero.

En esta foto de grupo aparecen, de izquierda a
derecha, el Diputado Antonio Purriño, el Vicetesorero, José Fernández Arenal;
la periodista premiada del Canal 51 de Televisión, María Montoya; el Decano
Advitam Luis Felipe Marsáns y la declamadora, Bertila Pozo.
Aparte del almuerzo, servido por el personal de
Renaissance,
donde fue la celebración, la tarde
concluyó felizmente dentro del ámbito del arte y la cultura con las
declamaciones de la excelente recitadora Vertila Pozo y las canciones mexicanas
de Kala de la Fé y las españolas de Grace de España, presentadas en su
gustado estilo por Aleida Leal, la sin igual maestra de ceremonias; tanto como
lo hizo el Secretario Orestes A. Pérez, en la parte ceremonial.
Cuando
Marsáns fue electo por primera vez Decano del Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio,
en mayo de 1997
.
Escrito
por
Foridano Feria
Luis
Felipe Marsáns, periodista de larga trayectoria y compañero de trabajo de este
DIARIO LAS AMÉRICAS, fue elegido como el nuevo Decano del "Colegio
Nacional de Periodistas de la República de Cuba en el Exilio" (CNP-E), al
obtener, él y su candidatura --con excepción de seis
boletas anuladas por no traer la debida identificación--, la totalidad de los votos escrutados en las elecciones generales
de esa institución, celebradas el sábado, diez de mayo, en el Centro
Comunitario Manuel Artime, de la Pequeña Habana, para el período de gobierno
de 1997-99.
La
Juez de Circuito, Dra. Margarita Esquiroz, tomó el juramento a Marsáns y al
resto de los miembros de la directiva, en emotiva
ceremonia que culminó una jornada electoral democrática y de franca camaradería,
en la que tomaron parte cientos de
miembros de la institución, muchos
de los cuales asistieron personalmente, no sólo a emitir su voto, sino a
renovar afectos y su disposición de seguir fiel al CNP y sus postulados, en
defensa de la libertad de expresión y el retorno de la democracia a
Cuba.
El
conteo y verificación de las boletas recibidas por correo, al igual que
el proceso eleccionario completo, fueron
supervisados y certificados por el Dr. Máximo Sorondo, periodista y
abogado, quien fungió como presidente de la Comisión Electoral del CNP, junto
a los colegas, Benigno Ruiz Palau, en la capacidad de Secretario; y Mario
Carmona, como vocal, cuyas firmas avalan los certificados individuales de elección
de cada cargo, entregados, al final, a los interesados.
Con
Marsáns quedaron elegidos, en la Candidatura No. 1, del Partido Unidad
Profesional, los 18 Diputados, mencionados en un trabajo anterior; el Secretario
Ejecutivo, Arturo "Willy" del Pino; los Vice Decanos,
Luis Fernández Caubí, Rafael Mena y Xenia Bas de Tamayo; el Secretario
de Actas, Delio Valdés; el
Tesorero, Mauricio Hernández; y
los vices correspondientes, Floridano Feria (que escribe este artículo) y José
I. Beamud, en Tesorería. La casi totalidad de los Diputados fueron reelegidos,
estando solamente entre los electos por primera vez, Eladio Armesto y Giraldo
Casanova.
La
elección, además, se vio colmada con la asistencia de prestigiosas
personalidades del ramo, comenzando por el Decano saliente, A. Armando Alejandre;
el Dr. Enrique Huertas, presidente del Colegio Médico Cubano Libre, y miembro
del CNP; el Ex Decano, Ariel Remos; y
Orlando Pérez Fernández y Cira Falber de Pérez Fernández, hermano y viuda
respectivamente del fallecido Decano, Roberto Pérez Fernández, esta
última, acompañada por su hermana, Anita Falber.
También
estuvieron presentes, el Vice Alcalde de Miami, y comentarista radial, Tomás
Regalado; Willy Gort, Comisionado del Municipio de Miami;
Demetrio Pérez Jr., Miembro de la Junta Escolar; el Dr. Roberto
Rodríguez Aragón, Presidente de la Junta Patriótica Cubana;
Eurípides Riera, Presidente de la Delegación
del CNP (E) en San Francisco;
Santiago Rey Pernas, Ex-ministro de Gobernación de Cuba Republicana; el Ex Jefe
de la Policía de La Habana,
Manolo Benítez; los directores de periódicos de Miami,
Ivan Karenoff y Eladio Armesto; el Ex-legislador estatal, Eladio Armesto, padre; el poeta, escritor y Diputado Aurelio Torrente
Iglesias, el Presidente de Paramedia, Don Pepe Freixas, y el famoso
caricaturista Silvio Fontanillas, de DIARIO LAS AMÉRICAS.
Además,
asistieron el renombrado fotógrafo Bernard Iglesias, Sofía Martínez Márquez,
sobrina del desaparecido gran periodista, Guillermo
Martínez Márquez; y Julio González Rebull. La jornada electoral concluyó con
unas palabras del nuevo Decano del CNP, Luis Felipe Marsáns, en las que él
agradeció "la confianza depositada en mí"; y prometió cumplir al máximo
con todas las obligaciones del Colegio, "como lo he hecho siempre".
En
su alocución, Marsáns también dijo que era prioridad del CNP mantener su
lucha doctrinal contra el comunismo en Cuba,
para contribuir a su liberación, "respetando al mismo tiempo, con
lealtad, las leyes de Estados Unidos, que no sólo nos acogió hace 35 años
como refugiados, sino a cuya ciudadanía nos abrazamos con orgullo, y debemos
jurisdicción legal".
Dicho
de otra forma, Luis Felipe Marsáns ratificó sus principios democráticos y el
amor a la democracia y a la libre expresión del pensamiento, que aprendimos
juntos en las aulas de la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez
Sterling, de La Habana, cuando, en la década de 1950, éramos condiscípulos de
prestigiosos profesores de esta carrera, con los que tuvimos el privilegio de
formamos profesionalmente.
En
defensa de la libertad de prensa
Por
Luis Felipe Marsáns
Desde mucho antes de que comenzara a cursar mis estudios en la “Escuela
Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling”,
de La Habana --una de las mejores de toda la América, pese a lo que
alguien escribiera recientemente en
sentido contrario en las páginas de un periódico local de Miami--, me di
cuenta de que, más allá de la vocación para esta carrera, el aprendizaje
curricular y el dominio de las materias; el
periodista encaraba un gran reto frente a la sociedad, que se derivaba de su
obligación de denunciar y hacer públicos los hechos que más preocupaban al
mundo, como fueron los relacionados, en aquel entonces, con la Segunda Guerra
Mundial, que reportaban desde el mismo campo de batalla.
Muchas décadas –y guerras-- han
transcurrido desde entonces para que, en la actualidad, el periodista, que
cuenta con recursos tecnológicos insospechados en aquel entonces para realizar
su trabajo, siga siendo el blanco de ataques
del terrorismo organizado, como los que hemos
visto en numerosos
países, a veces por un alegado accidente, pero en la mayoría de los
casos, por el deliberado y artero ataque para silenciarlo, tanto en el
tratamiento de la noticia como en el resultado de los reportajes investigativos.
Ante estos hechos, me parece oportuno traer a colación nuevamente la
peligrosidad de la labor del
periodista en el mundo de ahora, donde no solamente entra su capacidad de llevar
la noticia y el testimonio comprometedor de la orientación personal a través
de los cables, los periódicos,
y las cámaras de televisión, vía
satélite, desde lugares donde la
seguridad no existe o es mínima, pero que no hacen mermar su misión, gracias a
la valentía que requiere el ejercicio de su profesión sacerdotal, a la que no
renuncian.
O sea que estamos viviendo un momento de la humanidad en que, por la culpa de
distintos elementos antisociales o por doctrinas políticas antagónicas,
ocurren hechos que dan al traste con la civilización milenaria de que gozamos,
que comenzó a fraguarse en la antigüedad, dentro del primer estado de
derecho de la más vieja democracia
de los romanos, que fue la base de nuestras estructuras modernas de gobierno y
jurisprudencia, hasta llegar a este "Tercer Milenio de la Era Cristiana".
Los hechos de violencia a que me
refiero, plantean una gran preocupación para la estabilidad del mundo, el mismo
mundo que le sale al frente, para arremeter contra sectas fanáticas que quieren
destruir los mejores valores y logros de la Humanidad en que hoy vivimos.
Me gusta la idea de meditar sobre
estas cosas, para que elevemos una oración a aquellos que han perecido en
grandes masacres de seres humanos,
incluyendo a los periodistas
caídos en el ejercicio de sus funciones reporteriles, como en aquel fatídico
“Septiembre 11”, en Nueva York, Pennsylvania y el Pentágono, donde no sólo
se atacó la dignidad de este noble pueblo estadounidense, sino se le dio inició
a un nuevo capítulo bélico de la humanidad entera.
Desde la trinchera del periodismo, mediante informaciones y editoriales,
los periodistas exiliados seguiremos al lado de nuestros intereses, por Estados
Unidos y por Cuba; así como por
otros países que sufren dictaduras y tiranías totalitarias, que trastornan la
vida del ciudadano común, e impiden el ejercicio de la libertad de expresión,
arma única del diarista, y derecho inalienable del hombre
civilizado, que quiere vivir en una democracia legítima y representativa.
Al condenar los hechos de
terrorismo contra los periodistas de todo el mundo --particularmente los
perpetrados en Cuba--, y
las masacres de regímenes
totalitarios, como es el de Fidel
Castro--, debemos comprometernos
a ser vigilantes, para que ellos no se repitan, poniéndonos al lado de nuestros
principios de decoro, en justo peregrinaje
por la libertad de nuestros países, y porque exista la democracia en todos los
rincones del mundo.
Y como periodistas del mundo libre, reiteramos
aquí, en nuestro “Colegio”, el
ineludible compromiso con la
información adecuada de las noticias, y la denuncia de los desafueros de
quienes corrompen el bienestar de la humanidad, para que, en esta labor
sacerdotal de defensa a la libre empresa y
la libre expresión del pensamiento, podamos, a la larga, ayudar a que
estos objetivos se logren en todas partes.
Sigamos,
pues, en el "Colegio Nacional
de Periodistas de la República de Cuba en el Exilio", nuestro peregrinaje
por la libertad de Cuba y porque se mantenga aquí, en los Estados Unidos de América
--país que nos abrió sus puertas y al que ahora pertenecemos
y nos debemos también como ciudadanos naturalizados --,
la
libertad y el decoro.
VITRAL
DONADO POR EL CNP (e) A LA IGLESIA SAN JUAN BOSCO DE MIAMI

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