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Con la demolicion del “Orange Bowl” se va tambien un capítulo importante del exodo del mariel y del exilio cubano
Centenares de refugiados que arribaron a la florida, entre un numero de mas de 120,000 en la flotilla, desde el puerto del Mariel hasta Cayo Hueso –cuando todavia no habia surgido el termino “balsero"-- en 1980, fueron albergado temporalmente en el "Orange Bowl" ,de Miami.
Por Luis Felipe Marsáns
La demolición del “Orange Bowl” para construir un estadio de pelota para “Los Marlins de la Florida” representa, junto al júbilo de que nuestro equipo tenga su hogar propio, y la población, un sitio donde ir a distraerse y gozar del deporte más popular del país –al igual que lo era en Cuba--; provocará igualmente la desaparición de grandes recuerdos, anécdotas y momentos históricos, incluyendo aquellos vinculados al monumental éxodo cubano del Mariel, en 1980, tanto como a otros hechos, como fue la gran concentración de protesta por el derribo de los aviones de Hermanos al Rescate, de la que fue oradora principal la entonces Secretaria de Estado.
Desde 1962, año en que llegué a Estados Unido desde Cuba como refugiado político, a causa de la revolución comunista de los hermanos Castro, pude percatarme de la grandiosidad que para este conglomerado social tenía el Orange Bowl, gracias a que por haber tenido mi primera morada frente al citado coliseo (en la esquina de la Calle 4 y la Avenida14), podía ver cómo los residentes de esta ciudad-- y hasta los que venían de las regiones más lejanas, incluyendo ciudades del norte, veían en ese espacio, el lugar sagrado para el fútbol americano, colegial y profesional, mediante la NFL, de la que forman parte los sensacionales “Miami Dolphins” de entonces, al comando de Don Shula.

Aquí se ve muy claro el avance de la demolición del "Orange Bowl"
Sentado en el quicio de la entrada al Edificio Blue Moon, que aún está ahí, aunque con otro nombre, veía desfilar desde esa fecha a los fanáticos de este emocionante deporte cada noche de juego, y, por supuesto, en las tardes de sábados y domingos, en que el equipo de la Universidad de Miami (Los Huracanes ) o los profesionales de la NFL, venían de fuera a medirse con los de aquí, en un rango o el otro. Los “Huracanes de la U.M.” fue el último en seguir utilizando el coliseo como su casa propia, para enfrentarse a los de su división colegial, cuando el entonces dueño de los Dolphins edificó su propio stadium, entre Dade y Broward.
Allí vi también el primer juego de fútbol correspondiente al Festival del Orange Bowl –con su habitual desfile de carrozas, principalmente, la que traía a la reina del grandioso evento, uno de los más importantes de varios que tienen .lugar en el país siempre que cambia un año; y que aquí comenzaba con un deslumbrante desfile por Biscayne Boulevard, que era transmitido en vivo por la WTVJ, Canal 4, filiar entonces de la CBS; y, a nivel nacional, por la NBC, que dejó de hacerlo hace alrededor de una década, cuando, con la transformación de Miami, el Festival comenzó a dejar de ser lo que era originalmente, y sólo quedó el juego, ahora también en el Dolphin Stadium.

La sección de las gradas para los asistentes a los juegos, fue albergue.
Sin embargo, el “Orange Bowl” también ocupó un capítulo de su larga historia, como dije anteriormente, siendo refugio temporero para los cubanos que llegaban en pequeñas embarcaciones en 1980, en la llamada Flotilla del Mariel; y aunque éste hecho no fue nada bonito, por razones obvias, sí muy significativo, porque albergó por un tiempo, a un enjambre humano, que utilizaba cuanto espacio había para pasar el tiempo necesario hasta ser reubicado con sus familiares de Miami o en ciudades lejanas, al amparo de un programa temporero surgido bajo la economía municipal y también del gobierno federal, cuyos principales funcionarios –incluyendo el jefe de Despacho de la Casa Blanca de entonces--, viajaban aquí regularmente.
Sobre este episodio escribí muchos reportajes, entrevistas y conferencias de prensa, pero me parece que uno de los más representativos de la importancia de esta cobertura periodística, fue la entrevista que hice a un hombre joven, que tenía aquí desde hacía algún tiempo, a su madre, sin que pudiera dar con ella, hasta ese momento se logró gracias a un escrito mío, al ser publicada la entrevista en el Diario Las Américas, de Miami, que era el periódico para el que trabajaba. No pasaron, pues, más de dos días sin que la madre leyera el reportaje, y se hiciera posible la reunificación, que tanto me complació. Al final de este trabajo de hoy, publico, sintetizado, uno de esos reportajes que escribí en la época del Mariel, y que es demostrativo de cómo eran las cosas.

El autor de este trabajo, al frente del "Orange Bowl", antes de comenzar la demolición .
Pero no quiero pasar por alto otro momento histórico del “Orange Bowl” para los cubanos del exilio. Cuando se efectuó el trueque de los prisioneros de Bahía de Cochinos (valga decir los miembros de la Brigada 2506 que desembarcaron en Cuba) por medicinas procedentes de Estados Unidos, fue el estadio futbolístico de la Calle 7 del Noroeste, el escogido por el difunto Presidente John F. Kennedy para recibirlos, y allí se produjo uno de los actos más hermosos de la historia del exilio cubano en esa época --que, por cierto, a mi me costo mi primera cesantía, pues cuando pedí permiso en mi trabajo para ir al encuentro, me lo negaron.

La Brigada 2506 es recibida por el Presidente Kennedy en el "Orange Bowl"
Y claro, cuando no fui a trabajar por decisión propia, recibí una llamada telefónica diciéndome que estaba despedido. (A continuación una síntesis del artículo de referencia sobre el “Orange Bowl” como refugio para los cubanos del Mariel, como apareció publicado, bajo mi firma, en 1980).

En esta foto, tomada por el autor de este trabajo, en 1962, se observa al entonces Presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, saliendo del "Orange Bowl" en su automovil oficial, tras haberle dado la bienvenida a los prisioneros de Playa Girón por cuya libertad pagó al régimen de Fidel Castro, en Cuba, un rescate millonario en medicinas y alimentos. A su lado viajaba la que fuera su Primera Dama, Jackeline Kennedy, pero el agente de seguridad que custodiaba el automovil, la cubrió completamente.
HA REUBICADO LA AGENCIA CATOLICA A
VARIAS FAMILIAS DEL “ORANGE BOWL”
Por Luis Felipe Marsáns
Miami, FL. (Julio del 1980). Diez familias cubanas que habían estado durmiendo en el Orange Bowl y en lugares públicos, luego que sus parientes en Miami no pudieron seguir albergándolos, fueron reubicados en California durante los últimos días, gracias a las gestiones de la “Conferencia Católica de Estados Unidos”, según reveló Dania Palmatier. La señora Palmatier, quien trabajó en el proceso de reubicación de millares de cubanos en la década de 1960, dijo también que la acción se produce gracias a una nueva disposición que permite reubicar nuevamente a refugiados que hayan venido a esta ciudad, “procedentes de las bases”..
Ella agregó que uno de los casos más significativos es el de un matrimonio que había estado durmiendo en la calle con un “bebito de ocho meses”. “Como que en ese momento no existía la autorización para reubicar por segunda vez a nadie, estuvimos atendiéndolos entre un grupo de personas hasta que se les consiguió una familia que los apadrinó en Connecticut”, relató la señora Palmatier.“Ahora ya todos están tranquilos, y , con la ayuda de la Archidiócesis, el esposo ha conseguido un empleo en el que gana a razón de $7.50 la hora”, agregó.
Pero esto representa solamente una pequeña porción del problema que tienen en sus manos las agencias voluntarias, como la católica; que reciben a diario solicitudes de personas que han estado enterándose de la nueva regulación , que les ha permitido utilizar los albergues disponibles como es el caso del “Orange Bowl”, donde 500 refugiados continúan pasando la noche, pendientes de que les llegue su turno en el proceso de reubicación que se les ha iniciado.
El artículo en cuestión que escribí entonces, y que fue publicado el jueves 3 de Julio de 1980, recuerda a un grupo de refugiados que iban solamente a comer al citado estadio, pero que al mismo tiempo indicaba claramente el alto número de los que tenían su albergue total allí. La pieza periodística a que me refiero, que escribí en el formato del reportaje, añade a lo ya he expuesto, numerosas opiniones y comentarios que suprimo aquí, en beneficio de la brevedad, a pesar de su importancia, porque establecía en orden el desarrollo de un episodio del éxodo cubano del Mariel, que es parte integral de esta historia de los cubanos del destierro.
Un trabajador voluntario del “Orange Bowl”, quien se negó a revelar su nombre, “por no estar autorizado a hacer declaraciones”, aseguró que ”el problema de los refugiados aquí no es de vivienda sino de trabajo. Mientras tanto, el martes por la noche un grupo artístico se disponía a entretener a un grupo de los refugiados alrededor de un escenario improvisado afuera del “Orange Bowl”, cantándole un repertorio (religioso) con ritmo moderno.
“Cada uno de nosotros pertenece a una iglesia evangélica distinta, pero no enfatizamos eso, porque lo esencial es la experiencia de vivir con Jesús”, dijo una de los integrantes; y agregó: porque aunque ellos tengan su religión individualmente, este mensaje los ayuda a encontrarse con Jesús, dijeron. Pero para los cubanos que están cobijados en el estadio futbolístico, ese clamor traía más que una apelación religiosa, el mensaje moralista y ético que tanto gustar oír, después que se ha vivido bajo la persecución ideológica en un país totalitario.
Adentro –concluía mi artículo de 1980—, el Orange Bowl, sereno y rejuvenecido, espera la inauguración de una nueva temporada de los “Dolphins”, mientras que en su seno interno se desarrolla todo este drama. Y como símbolo de un capitulo insospechado en la historia de ese coliseo deportivo, se alza, sobre la cerca que separa la gradería oeste del terreno, una tendedera de ropa, de lo más humilde.
Luis Felipe Marsáns, Revisión de marzo del 2008.
© (Todos los Derechos Reservados).
Refugiados cubanos del Mariel cuando eran identificados en Cayo Hueso. Foto del autor.
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